Quienes somos

Del campo a su hogar

La miel de la vida es una empresa que se dedica a la producción y comercialización de productos apícolas, ofrecemos a nuestros clientes miel, polen, jalea real, propóleo, apitoxina y cera. Es nuestro objetivo llevar a los diferentes hogares del país, las diversas propiedades y beneficios que traen consigo una amplia variedad de productos derivados de la colmena 100 %  naturales.


Misión

Producir y comercializar productos apícolas 100% naturales  dirigidos a cada uno de los hogares Colombianos,  queriendo llevar de esta manera las diferentes propiedades y beneficios que traen consigo  los productos que se derivan de la colmena; llevando a cabo este proceso mediante una relación sana y amigable con el medio ambiente que proporciona innumerables beneficios para nuestra salud, promoviendo así la práctica apícola en el país y trayendo lo mejor del campo a su hogar.


Visión

Ser para el año  2020  una empresa productora y comercializadora de productos apícolas consolidada en el mercado colombiano, atendiendo a los más altos estándares de calidad nacional e internacional, ofreciendo un producto 100 % colombiano y natural, llevado de esta manera lo mejor del campo a los hogares del país con las múltiples propiedades y beneficios  de los productos que se derivan de la colmena completamente puros y naturales.


Nuestra historia

A sus cortos 10 años, un niño llamado Elkin Vargas Muñoz con la curiosidad y el afán de cuidar, conservar y cultivar abejas angelitas, se tomaba el trabajo de llevarlas desde los panales que encontraba en el camino hasta su casa en su pueblo natal Pueblo rico Antioquia; por diferentes situaciones de la vida tuvo que trasladarse al municipio de Támesis, allí se encontró con la fortuna de relacionarse con un apicultor que le mostró por primera vez las abejas Apis mellíferas y fue en ese momento cuando iniciaron sus conocimientos en la producción de miel.

Cinco años después Elkin Vargas se traslada al municipio de Betania en la vereda el Pedral, allí en la construcción de sus sueños, pudo comprar 10 colmenas, fue creciendo con el tiempo y llegó a completar hasta 80 colmenas, pero lastimosamente las condiciones generadas por las largas temporadas de invierno intervinieron de manera negativa en los procesos de cultivo y cosecha.

Convencido de lograr el sueño de trabajar en lo que desde su niñez era para él un bonito juego, decidió profundizar sus conocimientos en la práctica de la apicultura y a medida que avanzaba el tiempo Elkin intercambiaba conocimientos y materiales con otros apicultores.

Para el año 2004 con el deseo intenso de avanzar en lo soñado, y en la búsqueda incesante e incansable de fortalecer cada vez más sus conocimientos en la apicultura, Elkin se radica en el Carmen de Bolívar, allá en los montes de María, haciendo uso y provecho de los recursos tan apropiados de este territorio para producir alimentos derivados de la colmena, limpios, sanos y orgánicos.

Fue así como ya para el año 2010 Elkin registra su marca “la miel de la vida” ante la cámara de comercio de Antioquia, emprendiendo así un nuevo viaje, ocupándose y preocupándose de esta manera no solo de la producción, sino también de la comercialización de sus productos apícolas.

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A lo largo de su vida, Elkin se había preocupado por aprender a producir los mejores productos apícolas, los de la más alta pureza y calidad, pero poca era su experiencia en darlos a conocer en el mercado (comercializarlos) fue  por ello que le propuso a su hermano Juan Carlos  que se encargara de esta tarea, sin estar muy seguro del negocio que estaban emprendiendo  alterno su trabajo de jardinero, con el de la comercialización de los productos apícolas..

apicultor elkin vargas

En el mes de mayo del año 2012, ingresa a la empresa como socio  su primo Jorge Ernesto Muñoz, quien tenía un profundo bagaje en los negocios y una larga trayectoria en la comercialización de productos, y se interesó  al ver como Elkin se encontraba construyendo el sueño de llevar lo mejor del campo a los hogares mediante la producción apícola y cómo estos productos se encargarían de proveer innumerables beneficios a la salud de sus consumidores.

A finales del año 2013 otro integrante de la familia; Diego Alejandro Muñoz quien tenía el propósito de trabajar por cuenta propia, propone invertir en el negocio al que sus tres primos le venían apostando.

Hoy son cuatro los socios-familiares que día a día trabajan incansablemente para crecer y organizar de la mejor manera más que una empresa, una comunidad “la miel de la vida”. Una comunidad que no solo hace parte de sus vidas, sino que se ha ido convirtiendo incluso en su vida misma.